Contamos con espacios físicos en esta novela
pues nos describe el lugar o lugares determinados donde ocurren los hechos.
Mi madre, mi prima Luz y yo ocupábamos
aquella mansión, que fácilmente habría podido alojar a varias familias
numerosas.
(Turcios, 1910, pág.8).
También contamos con espacios psicológicos,
estos nos permiten conocer la atmosfera que envuelve a los personajes a lo
largo de la historia; ya sean sentimientos de amor, odio, violencia, ira
venganza, etc. pues en el transcurso de la narración somos testigos del tan intenso amor que se
profesaban los protagonistas, el odio de Carlos Santiesteban hacia Humberto de
Mendoza (abuelo de nuestro protagonista Rogerio) por raptar a su esposa Leonor
Moreira, y la ira que sentía Rogerio tan solo de ver al malvado padre Félix.