La novela El Vampiro de Froylán Turcios
cuenta con un orden cronológico pues detalla con exactitud el tiempo
transcurrido entre las acciones.
“Pero, ¡vean qué cosas tan raras…! Una noche,
dos años transcurridos de lo que dejo relatado, oí un murmullo de voces en el
cuarto de mi señor. Toda la casa estaba vacía.”
(Turcios ,1910, pág. 29).